La reflexión, un ingrediente esencial

En las memorias prima la reflexión, eso está claro; lo que quizá no está tan claro es cuándo debemos hacerla explícita y cuándo no.
Hay autores que plasman su proceso reflexivo en las páginas de sus libros, pero separándolas adecuadamente de las experiencias que dieron lugar a ellas, eso sí. Otros, sin embargo, reflexionan fuera de la vista del lector, pero comparten con él el resultado de sus meditaciones sobre las vivencias narradas. Lo que debemos tener en cuenta es que, en cualquier caso, hay que conseguir que el lector sepa diferenciar sin dudar la voz retrospectiva del resto del texto.
Para indicar reflexión podemos utilizar frases como “¿Por qué él/ella…?”, “podía haber hecho”, “siempre me pregunté por qué”
Una memoria es, en esencia, el anhelo de un autor por encontrar una explicación para los hechos de los que nos hace partícipes.
reflexion
Al igual que antes de ponernos a escribir ficción lo ideal es tener medianamente listos los personajes y la historia a desarrollar, con las memorias es conveniente haber reflexionado sobre cómo nos sentimos con respecto a lo que contaremos antes de comenzar a escribir. Aún así, muchas respuestas surgirán una vez estemos sumergidos en el proceso de escritura.
En la medida de lo posible, hay que evitar que una memoria sea únicamente una sucesión de anécdotas; lo suyo es añadirle sustancia, y eso es algo que lograremos abriéndonos a la susodicha reflexión. Si no llegamos a entender lo que nos ha ocurrido, el resultado será superficial. Así que para lograr escribir un libro óptimo, a veces es conveniente dejar pasar tiempo (en algunos casos incluso décadas) para procesar e interiorizar lo vivido y poder así ofrecer al lector una visión más clara y profunda. Aunque hay autores que optan por reflejar el impacto más inmediato de los hechos y también consiguen resultados más que aceptables. No todo el mundo necesita el mismo tiempo de preparación para crear.

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Técnicas literarias aplicables a las memorias

Técnicas que podemos utilizar para ordenar nuestras vivencias:

-Cronología: Obviamente, consiste en relatar los hechos en el orden en que ocurrieron. Es la más sencilla, pero también la menos efectiva a la hora de enganchar al lector.

-In media res: Tal cual nos hace sospechar su significado, (en latín, hacia la mitad de las cosas) la narración comienza en mitad de la narración. Es más fácil despertar el interés del lector cuando, nada más abrir el libro, ya se encuentra en el meollo de la historia.

-In extremis: Se trata de abrir la historia con la última escena, pese a ser el resto de la narración cronológica. Así conseguimos crear en el lector un interés por seguir leyendo con el fin de descubrir qué pudo llevarnos hasta ese punto. Es importante no confundir esta técnica con la de la trama regresiva, que también empieza por el final, pero continúa desarrollándose al revés hasta llegar al principio.

técnicas literarias

-Flashback o retrospección: Nuestros antecedentes. Puesto que las memorias suelen centrarse en una etapa en concreto, en algunos casos necesitaremos trasladar al lector a hechos anteriores que guarden relación con lo que estemos contándole.

-Flashforward o prospección: La acción queda trasladada al futuro, rompiendo así la línea temporal. Puede que en algún momento nos haga falta introducir a modo anecdótico alguna vivencia relacionada con otra que toquemos, pese a que cronológicamente se sitúe en una etapa posterior a la que tratamos en nuestras memorias.

Es buena idea abrir nuestro libro con uno de estos recursos dado que, normalmente, la parte más interesante de la historia no se encontrará al comienzo, y nuestra intención es conseguir que el lector se enganche. Recuerda que en las primeras líneas ya deberán poder deducirse tu estilo y el tono de tu narración. Son sumamente importantes, pero no te obsesiones con escribirlas a la perfección nada más empezar, ya que podrás seguir modificándolas para mejorarlas conforme tu trabajo progrese.

Recursos que facilitan la vida del escritor

Cold Turkey y Chrome Nanny
Cold Turkey es un programa para los que estamos faltos de fuerza de voluntad. Si durante las horas que pretendes dedicar a la escritura entras más de lo que deberías en ciertas webs, entonces bloquéalas. También puedes recurrir a algo más rudimentario, como por ejemplo desconectar el router, pero a mí personalmente no me parece la opción más óptima, puesto que alguna que otra vez te surgen dudas mientras escribes y la necesidad de resolverlas con la ayuda de internet es demasiado imperiosa.
Y si utilizas Google Chrome como navegador puede que te interese Nanny, una extensión que permite restringir las webs que visitas y el tiempo que pasas en ellas.

LibreOffice
¿OpenOffice no termina de convencerte? Pues prueba la alternativa (también gratuita) LibreOffice.

Plantillas
Si no sabes qué formato emplear a la hora de escribir una novela, en Tregolam te proponen uno. Aquí puedes descargar fácilmente una práctica plantilla.

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Nanowrimo (National Novel Writing Month)
¿Escribir una novela en un mes? Desde luego es un reto ambicioso, pero si te lo propones en noviembre puede resultarte un poco más llevadero, ya que afrontarlo junto a otros escritores con los que intercambiar ánimos y consejos lo hará mucho más ameno. Puedes registrarte en esta web para contactar con otros valientes e ir registrando tu progreso.

Writing Prompts
No todas las aplicaciones son una completa pérdida de tiempo. Prueba de ello es Writing Prompts, que viene a ser un generador de ideas. Un “writing prompt“, por si alguien no lo sabe, es una palabra; una frase; un párrafo; una imagen… que sirve de inspiración para empezar a consturir una escena o incluso una historia completa. Ray Bradbury solía escribir palabras que le venían a la mente sin pensar y las relacionaba hasta crear narraciones coherentes a partir de ellas. Hoy en día, una aplicación como Writing Prompts nos facilita la tarea, proporcionándonos sugerencias cuando nos quedamos en blanco. Está disponible tanto para Apple como para Android.
Y si la tecnología te provoca cierta aversión, también existen libros que sirven para lo mismo, aunque todos en inglés. Un par de ejemplos son The 3 A.M. Epiphany o 5 Minute Writing Prompts for Busy People.

Pomodoro
La técnica Pomodoro se centra en trabajar en espacios de tiempo reducidos con descansos regulares, incrementando así los niveles de productividad. Es tan popular que existen aplicaciones (alguna está disponible en castellano) y extensiones para Chrome.

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